TIEMBLAM LOS OPOSITORES EN CONTRA DONALD TRUMP VICTORIA SEGURA PARA EL 2016

FAIRFAX, Virginia-  La estructura tradicional del Partido Republicano estadounidense llega mañana al supermartes nerviosa de que el magnate millonario Donald Trump pueda convertirse en su candidato a la Casa Blanca.

Trump, no solo lidera la contienda y ha ganado los pasados tres eventos, sino que puede dominar la mayoría de los 14 eventos republicanos de mañana, cuando se distribuye una cuarta parte de los delegados a la convención presidencial del Grand Old Party (GOP), prevista para Cleveland (Ohio) del 18 al 21 de julio.

Sus propios rivales temen que si arrasa mañana -cuando se diputan proporcionalmente 627 de los 2,472 delegados republicanos-, no pueden frenar su locomotora.

“Si Donald gana en todos sitios, con amplios márgenes, puede ser imparable. No creo que eso va a pasar”, afirmó ayer el senador Ted Cruz (Texas), quien como el senador Marco Rubio (Florida) intenta que las contiendas de mañana le dejen como la alternativa a Trump.

Causa sorpresa

El magnate estadounidense ha sorprendido a todo el universo político, que inicialmente vio su ascenso en las encuestas como una mera reacción a la popularidad que ha tenido como presentador del  programa de televisión que tuvo,  “The Apprentice”.

Sin embargo,  a pesar de tomar posiciones extremas y duras en temas como inmigración, ser superficial en la presentación pública de su agenda de gobierno y mostrar una tendencia a lanzar insultos sigue ganando.

“Todo el que se opone o difiere de él, es un idiota, morón o perdedor”, indicó el conservador David Brooks,  comentarista del The New York Times. quien considera a Trump producto de la tendencia reciente “antipolíticos”.

“Mi partido se ha vuelto loco”, dijo recientemente el senador Lindsey Graham (Carolina del Sur) sobre las victorias de Trump.

En Iowa, en enero, Trump explicó, a su modo, cómo no importa lo que diga, la base de sus seguidores -por lo menos un tercio de los que han salido a votar en las primarias-, le respalda.

“Puedo pararme en el medio de la Quinta Avenida (de Nueva York)  y tirotear a alguien y no perderé electores”, dijo en un mitin de campaña.

Trump es claro favorito en casi todos los estados en que se han hecho encuestas para el supermartes.

Solo Cruz está al frente en las encuestas de su estado de Texas, donde se deciden 155 delegados, aunque  Trump incluso le da la batalla allí y es claro favorito para ganar otros estados con muchos delegados, como Alabama (50), Georgia (76), Massachusetts (42), Oklahoma  (43), Tenesí (58) y Virginia (49).

“Es innegable que Trump tiene ‘momentum’ y que existe una posibilidad de que gane todas las contiendas el martes. La única persona que lo puede parar es Marco Rubio.  Ted Cruz no puede. Su campaña está basada en el voto evangélico y lo ha estado perdiendo frente a Trump”, opinó Alfonso Aguilar, director ejecutivo de la Alianza Latina de Principios Consevadores, uno de los grupos hispanos que ha hecho campaña en contra del líder de las primarias republicanas y quien ahora, como la dirección del GOP de la Isla, se pasó del bando de Jeb Bush al de Rubio.

A sectores de la maquinaria, motivados  por los propios senadores republicanos que con pocas excepciones no le toleran, Cruz le puede parecer hasta menos atractivo que Trump.

Entonces,  Trump representa el candidato que más se ha desvinculado de las estructuras tradicionales del GOP, que primero se alinearon principalmente con  Bush y ahora corren hacia Rubio.

La última oportunidad para un precandidato republicano mostrarse con fuerza suficiente para frenar a Trump puede ser en dos semanas, el 15 de marzo, cuando será el minisupermartes  y hay primarias en cinco estados grandes: Florida (99), Carolina del Norte (72), Illinois (69), Ohio (66) y Misuri (52), además de las islas Marianas del Norte (9).

A diferencia de mañana, cuando los 627 delegados se distribuyen en proporción a los votos que obtenga cada precandidato , en el minisupermartes del día 15, cuando buscan acaparar 367, casi todos los delegados se le otorgan al ganador.

De todos modos, la votación de mañana puede ser el mejor reflejo de cuán difícil va a ser para Cruz, Rubio o el gobernador de Ohio, John Kasich, detener a Trump.

“Para que Marco prevalezca en la primaria republicana necesita que después del martes y antes del 15 de marzo, se retiren Kasich y Ben Carson y quizás también Cruz.  Además, después del martes, y sobretodo el 15 de marzo, Rubio tiene que ganar la mayoría de las contiendas.  No es algo fácil, pero es posible”, agregó Aguilar, quien fue portavoz del entonces gobernador Pedro Rosselló y director ejecutivo de la Administración de Asuntos Federales (Prfaa).

Apoyo diverso

Trump no solo ha ganado tres de cuatro eventos- Nueva Hampshire, Carolina del Sur y Nevada de forma consecutiva-, sino que de cara a mañana  mantiene ventajas en estados del sur, como Alabama, Georgia y Oklahoma que por su amplio electorado de cuello azul y  de evangélicos debería ser terreno fértil para Cruz.

Al mismo tiempo domina a Rubio en las encuestas de estados que tienen un electorado moderado,  como Massachusetts y Virginia.

Para ganar en Virginia, Rubio necesitará un fuerte respaldo en el norte del estado, en  condados como   Fairfax, Alexandria y Arlington, los más diversos y colindantes con  Washington D.C.

Rubio, sin embargo, está por detrás de Trump hasta en las encuestas de su estado, Florida, de cara al minisupermartes del 15 de marzo.

La mejor oportunidad de ganar una contienda cercana para Rubio puede ser el domingo en Puerto Rico, donde la campaña de Trump espera también estar fuerte.

Más allá de los 20 delegados de la Isla a la convención presidencial que están en disputa el domingo -los otros tres ya están con Rubio-,  Puerto Rico es solo una ventana hacia la comunidad  boricua de Florida;  la Isla no es parte del colegio electoral de EE.UU.

José Fuentes Agostini, director del comité de Rubio en Puerto Rico, dijo que el senador puede regresar a hacer campaña en la Isla.

El empresario John Regis, representante en Puerto Rico de la campaña de  Trump, reconoció que si bien es cierto que Rubio ya reclamó tres súper delegados, él entiende que “en el pueblo hay un favoritismo muy grande hacia Trump”.

Los analistas coinciden en que Rubio necesita ser el segundo en el supermartes y ganar en Ohio y Florida el 15.

“Voy a ganar Florida”, dijo ayer el senador Rubio, quien culpa a los medios por avivar la precandidatura de Trump.

En eso Rubio se acerca a Trump, quien suele pelear con medios y periodistas.

Trump prometió recientemente  debilitar las protecciones legales que tienen los periodistas contra demandas por difamación.

“Descarto que (Trump) vaya a ser el candidato. No va a conseguir los 1,236 delegados”, afirmó Rubio  en CBS, quien en el más reciente debate por televisión entró en un fuego cruzado de ataques con Trump.

Rubio ha atacado a Trump por contratar un alto número de trabajadores extranjeros y no divulgar aún sus planillas contributivas.

El empresario tuiteó que “el ‘establishment’ republicano ha estado empujando a favor del peso liviano Rubio para decir cualquier cosa” en su contra.

Si Trump logra ser coronado como el candidato presidencial del GOP, ante el temor de que pierdan su mayoría en el Senado, el líder senatorial Mitch McConnell (Kentucky), ha indicado que pueden estar dispuestos a distanciarse e incluso atacar a Trump.

“Lo dejaremos caer como una piedra caliente”, ha dicho  McConnell según The New York Times.

En los recientes días, varios superPac han salido al ataque en contra de Trump, incluido el American Future Fund (AFF) que antes había estado vinculado a los conservadores hermanos Koch y fue de las primeras organizaciones conservadoras que, durante la controversia sobre el banco Doral, reclamó la aprobación de una junta federal de control fiscal sobre Puerto Rico.

Sin freno

Ha habido múltiples discusiones internas -incluso en la más reciente reunión de gobernadores republicanos-, sobre cómo tratar de frenar a Trump, pero el  magnate estadounidense acaba de lograr el voto de uno de sus antiguos oponentes, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, quien deslució en un debate reciente a Rubio.

Junto a su falta de experiencia en política exterior y sus insultos, de cara las elecciones de noviembre la maquinaria republicana parece particularmente preocupada con la retórica de Trump sobre inmigración, que empezó por llamara los indocumentados mexicanos “criminales”, proponer construir una gigantesca pared en la frontera con México y bloquear la entrada a EE.UU. de musulmanes.

Una encuesta de The Washington Post reveló que el 80% de los electores hispanos tiene una visión desfavorable sobre Trump.

“Trump ha puesto una pared frente a la comunidad hispana que no puede ser echada abajo”, indicó el demócrata David Axelrod, quien fue uno de los estrategas políticos del presidente Barack Obama, en campañas y en la Casa Blanca.

Trump, tras primero indicar que no sabía de que le hablaban, rechazó ayer el apoyo que le dio el  exgran mago del Ku Klux Klan, David Duke.

Si los oponentes de Trump lograran disminuir su avance, una posibilidad es que nadie llegue a la convención de julio con suficientes delegados para asegurar la candidatura presidencial.

Ante la oposición a Trump de gran parte de la maquinaria, la exsenadora y activista  Miriam Ramírez -quien se pasa entre Orlando y San Juan y aún no está lista para apoyar a un precandidato tras el retiro de su amigo Jeb Bush-, no lo descarta.

“Espero una convención presidencial bien interesante”, dijo Ramirez

 

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